La casa
Una casa que merecía ser reformada
Piedra, castaño y un llar en el centro. Llevaba años cerrada; ahora empieza a despertarse. Esto es lo que hay hoy, sin retoques.
El estado actual
Está hecha polvo pero tiene su encanto.
No queremos empezar la web con renders. Queremos empezar por donde estamos: humedades, cal desprendida, una escalera que hay que rehacer entera y unas vigas que, sorprendentemente, aguantan mejor de lo que parecía.
Enseñar el punto de partida es la única manera honesta de contar lo que vendrá después. Estas fotos se irán sustituyendo por otras a medida que avancemos: son el capítulo uno.
Cuaderno de obra · capítulo uno
Fotografías del estado previo. Iremos publicando el avance de la obra en este mismo cuaderno.
El proyecto
¿Qué vamos a hacer?
Mantener la piedra
Consolidar los muros originales y dejarlos a la vista donde tenga sentido, sin convertir la casa en un decorado.
Recuperar el llar
El fuego era el centro de la casa y volverá a serlo. Alrededor de él ordenamos el resto.
Madera honesta
Castaño y roble recuperados donde se pueda; madera nueva sin fingir que es vieja donde no.
Confort discreto
Aislamiento, buena calefacción y agua caliente de verdad. El confort no se ve, se nota.
Organización del espacio
Pocas habitaciones, bien resueltas, y zonas comunes amplias donde coincidir. Preferimos una casa tranquila a una casa llena: la calma también es una cuestión de aforo.
La casa no se termina: se sigue habitando.