Teverga · Asturias
Un refugio en la comarca del oso
Una casa antigua que vuelve a abrirse. Aquí el plan es el valle, y el resto lo pones tú.
Qué es
Esto no es una casa rural.
Es una forma de estar en el mundo.
Estamos rehabilitando una casa de piedra en Teverga con una idea sencilla: respetar lo que ya estaba y añadir sólo lo necesario. Rústico fino, sin lujos y sin disfraces. Una parada obligatoria para quien quiere convertir su paso por estas montañas en una experiencia vital.
La casa
Empezamos por el principio
Hoy la casa está hecha polvo. Muros que aguantan, suelos que ya no, una luz que entra donde no debería. Nos parece justo enseñarla así: la rehabilitación es parte del relato, no algo que ocultar.
Iremos contando cada paso —el llar, las vigas, la piedra vista, las ventanas que recuperan su hueco original— hasta que la casa vuelva a estar habitada.
El lugar
Teverga es el motivo
Ubiña al fondo, la Senda del Oso a los pies, hayedos, brañas y caminos que no acaban. Se sale de la casa por la mañana y se vuelve por la tarde con las botas sucias.




El mapa
Todo esto, a un rato de la puerta
La casa, en el centro. Alrededor, los valles, las cumbres y las sendas que se pueden hacer en el día: pulsa cualquier punto para ver dónde está y qué se encuentra al llegar.
Filosofía
Patrimonio, hospitalidad y paisaje.
Creemos en las casas que se reforman con respeto, en los pueblos que siguen vivos y en los viajes que se miden en horas de luz, no en atracciones visitadas.
Nosotros
Dos personas y una casa que merecía la pena
Nos enamoramos de Teverga antes que de la casa. Después llegó ella, con sus muros gruesos y su tejado a medio caer, y ya no hubo vuelta atrás.